"...Quien siempre sabe a donde va nunca llega a ninguna parte, y que sólo se sabe lo que se quiere decir cuando ya se ha dicho."
(Javier Cercas, La velocidad de la Luz)

lunes, 31 de mayo de 2010

Cuentos encadenados 19: Noticia en la página de sucesos

Al calor de su cuerpo primero acudieron las moscas. Aquella noche el frío era intenso, los periódicos húmedos por la lluvia ya no abrigaban. El final se acercaba y sobrevino en silencio, cuando el sueño se apoderó de la escena.
Una vez muerto el proceso comenzó con la autólisis, el corazón dejo de enviar oxigeno a las células, estas dejaron de funcionar y las enzimas presentes en el cuerpo actuaron sobre aquellas descomponiendolas. Simultáneamente se produjo la putrefacción, las bacterias presentes en la flora intestinal (la clostridía y los coliformes) invadieron células de los demás órganos, devorándolos. Ambos procesos químicos desprendieron metano y sulfuro de hidrógeno, gases que inflaron su cuerpo y elevaron la temperatura de una fría noche invernal, esto atrajo a insectos, ratas, y algún que otro perro vagabundo. El resto solo fue cuestión de tiempo.
Lo encontraron, pasados unos meses, era un amasijo de huesos, un amasijo anónimo que no importaba a nadie, tan solo curiosos con cámara de fotos y ganas de emociones fuertes. La policía abrió una investigación que pasado unos días cerró. Cuando la científica terminó su trabajo, los servicios municipales limpiaron la zona. Los restos fueron depositados en una anónima fosa. Una cifra, el número asignado a su expediente, pasó a ser su nombre. Una pequeña noticia en un periódico local su historia. “encuentran restos humanos sin identificar en la cara norte del castillo, se especula que fue un indigente muerto por las bajas temperaturas del invierno pasado”

domingo, 30 de mayo de 2010

Divagaciones de una tarde de domingo

Domingo, maldito domingo, son las diez de la noche, el fin de semana agoniza, un fin de semana corto, demasiado corto. En frente una semana larga, demasiado larga, una semana presa de horarios, cinco días de obligaciones, de estar aquí o allá, de producir.
Lo importante es producir, no importa que, pero producir. ¡Que la rueda no pare!. Y ¿si la rueda parara?, y si un día, un día cualquiera, presos de una pereza contagiosa nadie fuera a trabajar, ¿qué ocurriría?. Da vértigo pensarlo, da miedo, es el miedo a la libertad que nos hace comulgar con la rutina impuesta, con la productividad absurda. Si nos paráramos todos a la vez y nos diéramos cuenta que este camino solo nos lleva al abismo estaríamos dando los primeros pasos en la buena dirección.
Lo triste es que enseguida aparecerían aquellos que harían negocio con el cambio de rumbo, chiringuitos varios ofreciendo un beneficio rápido, un placer instantáneo, y sin darnos cuenta, como atrapados en un laberinto, volveríamos al punto de partida, a la productividad absurda e innecesaria, al ritmo frenético, al caos organizado.
Domingo, maldito domingo, podría ser sábado, un sábado eterno e inagotable..

sábado, 29 de mayo de 2010

Una de vampiros

Viernes 28 de mayo, son las nueve de la noche acabo de llegar a casa, me siento en el sofá y pongo la tele: “La agencia de calificación Fitch rebaja la calificación de la deuda española”. Apago la tele y pongo la radio: “El gobierno rebaja un 7,7 por ciento el limite de gasto para el año que viene. El PP lo considera poco ambiciosos por lo que anuncia que votara en contra”.
Obligado a cumplir planes de austeridad, amenazado con reformas laborales, soliviantado con la voracidad de los bancos, mosqueado con la impunidad con la que los mercados, agencias de calificación y demás chollos financieros estrujan, descuartizan, machacan y finalmente imponen su ley. Apago la radio, no quiero oír, quiero olvidarme aunque solo sea por cinco minutos de la dichosa crisis, pero esta noche la crisis lo inunda todo, es un magma pegajoso que se adhiere a la piel y no hay jabón que lo arranque.
Resignado vuelvo al sofá y cojo un periódico atrasado, leo la entrevista con Susan George en la contraportada de “El País” del 26-5-2010. En ella la politóloga norteamericana afirma: “Tomo fenómenos que parecen complejos y los hago más simples sin simplificarlos” y mediante ese sistema analiza la crisis, su origen, explica de una manera gráfica que son los derivados financieros, esos que tan alegremente han llevado el sistema al borde del abismo: “Compro el seguro de su casa sin que usted lo sepa, la incendio, queda reducida a cenizas, y cobro el seguro”. Así de claro, así de simple, nos han robado la cartera y quieren que paguemos la cuenta del bar.
No se si por apatía, desconcierto, ignorancia, cansancio o perplejidad, pero hemos dejado en los piromanos la potestad para dirigir a los bomberos, limpiar el solar y reconstruir la casa por el módico precio de nuestra integridad, de nuestra sangre. Me levanto del sofá, cuelgo cabezas de ajos a lo largo de la casa, saco del cajón de las herramientas un martillo y una estaca de madera y me siento a esperar la llegada de los vampiros.

sábado, 22 de mayo de 2010

La venganza. (Relato)

No dije que ya lo sabía con anterioridad, eso habría sido una estupidez, dejé el informe sobre la mesa, cogí el dinero acordado y me dispuse a salir de la habitación dejando que la duda corroyera su soberbia, erosionara su altanería. No dijo nada, solo me miró con recelo, despues abrió el sobre y volvió a cerrarlo, su contenido carecia ya de importancia, había comprendido la situación, asumido su derrota. Al marcharme no mire atrás, sabía que estaba a punto de derrumbarse y quería saborear mi venganza en silencio, un silencio roto por el estruendo de un fogonazo en plena boca.

Malos tiempos para la lírica

No tengo buen oído, lo reconozco. Cuando estudié solfeo, funcioné hasta que el profesor me exigió entonar por un lado y marcar el compás por otro. Superaba las lecciones gracias a la memoria y a la estrategia de seguir el ritmo que marcaba el piano, pero cuando el profesor se puso exigente el truco se vino abajo, se desmoronó.
Todo esto viene a cuento porque esta mañana, paseando a la perra, escuché a lo lejos tambores, un estruendo rítmico y consistente que me creó cierta inquietud, pues no sabía si eran tambores festivos o de guerra, dado que los tiempos que corren no son para fiestas deduje que debían se guerreros, las falanges neoliberales ensayando sus desfiles victoriosos.
Un sudor frío empezó a recorrerme la espalda, un presentimiento se adueñó de mi ánimo, me hallaba confuso, indeciso, perplejo. Estaba paralizado viendo la que se avecinaba, cuando un ruido conocido me devolvió a la realidad, eran las cinco de la mañana, el despertador me había salvado de un mal sueño y todo estaba como de costumbre. A mi lado dormías plácidamente. Me levanté y fui al baño, la perra me observaba desde su cojín, como todas las mañanas. Mientras intentaba reconocer mi cara en el espejo comencé a afeitarme, necesitaba un cambio para afrontar el día, para superar el sueño. Pero ¿era un mal sueño o una realidad que nos acecha?.
Vivimos tiempos difíciles, tiempos sin lírica, como hace años “golpes bajos” nos anunciaban. Tiempos extraños donde, cautiva y desarmada, la izquierda claudica, humilla la cabeza, desconcertada y triste, ante el dios omnipresente: el mercado.
Encendí la radio,“De la cacería, dos están fuera, Bermejo y Garzón, pero que se tienten la ropa porque vamos a ir contra los que han roto el estado de derecho”, apagué la radio, decididamente se acercan malos tiempos para la lírica.

sábado, 15 de mayo de 2010

La habitación. (Relato)

(Relato enviado al concurso Relatos en cadena para concursar el día 13 de mayo de 2010)

La mujer de la foto sonreía. Tenía una sonrisa dulce, acogedora. No la conocí, no se hablaba de ella en casa, solo era una fotografía en la mesita, junto a la jarra de agua y al despertador que todas las mañanas sonaba a la misma hora.
Al principio me intimidaba, oía a mi padre hablar con ella todas las noches, pero con el tiempo me acostumbré a su compañía, a que me vigilara cada vez que entraba en la habitación y robaba algún cigarro.
Nunca me regañó, siempre me acogía y, en silencio, escuchaba aquellas historias que solo ella y yo conocemos.

Crónica de una semana

En tan solo una semana se puede pasar de la alegría a la pena, de la euforia a la decepción. Una decepción que aunque intuida no menos dolorosa.
El miercoles 5 recibí una llamada de la Cadena Ser en la que me comunicaban que un relato mio había sido seleccionado esa semana en el concurso Relatos en cadena. Euforia, alegría, nerviosismo, ilusión, un coctel sabroso que hay que beber con calma. (Quien quiera leer el relato tiene que abrir el siguiente enlace, ir al dia 6 de mayo de 2010 y buscar el relato titulado "La fotografía")


Una semana despues la decepción era ver a un Zapatero cabizbajo, sin argumentos, haciendo el trabajo sucio de la derecha. Una derecha, encarnada en un Rajoy defensor de los débiles, (ver para creer), disfrutando, relamiendose, preparando el estoque ante el toro humillado. Patético, deprimente, dan ganas de huir, pero ¿a donde?...
Ivan a reformar el capitalismo, nos decian, y bien que lo han reformado, lo han aquilatado, lo han apuntalado y de paso "ajo y agua" y a "rezar" porque nos las van a dar por todos los lados. Pues queda claro que no hay mas dios que el mercado y los neoliberales son sus profetas. Lo demas: socialismo, estado del bienestar, redistribución de la riqueza, servicios públicos, impuestos progresivos, etc... no son mas que milongas, pantomimas al servicio de la función y la función debe de continuar, y a quien ose contradecir, cuestionar, criticar, se le aparta, se le hunde, se le borra del censo si fuese necesario. El capitalismo está desbocado y no sabemos como echarle el freno.

domingo, 9 de mayo de 2010

Dias de lluvia

La de los días de lluvia es una luz especial, tenue, grisácea, melancólica. Capaz de trasladarte a ese lugar ingrávido del que nos echaron el día que figura en el carnet de identidad.
Me gusta cuando llueve con ganas, cuando se paraliza el ritmo de la ciudad, cuando se detiene la burocracia, cuando surge de repente una pausa. La abuela saca las velas del armario. La televisión se apaga, se extingue. Tu padre saca la baraja de cartas olvidada en un cajón. Recuperamos las partidas de parchís casi olvidadas en el tiempo. Tu madre reinicia la lectura de aquel libro aparcado por culpa de las polémicas de “Salvame”.
Tendría que llover así durante 300 días seguidos. Tendría que llover en cada rincón del planeta, con ritmo y sin pausa, sin contemplaciones, que la humedad bloqueara las cajas de seguridad de los bancos, esas donde la gente vip esconde sus ganancias fraudulentas. Que la bolsa cerrara y los brokers se fueran al paro.
Surgiría así la insurrección de las plantas, la revolución de los caracoles, la república sin luz electrica, sin Internet, sin transacciones millonarias fuera de control. Sería el caos, si, pero quizás sería algo más coherente, algo más justo que esta oligarquía del FMI, del Banco Mundial y demás piratas con corbata y traje de marca..

Cuentos encadenados 18: Complejo de Edipo

Por fin se encontraba a gusto, estaba en casa. Lejos de ruidos, atascos, problemas. Como en casa en ninguna parte, ya lo decía su madre.
La fuga había sido una insensatez, una niñería y el ya no tenía edad para esas cosas. Había sido una fiebre pasajera, pero como toda fiebre ya había remitido, pediría perdón, volvería a ser un buen chico, dócil y obediente, trabajador y educado. Regresaría a la rutina de siempre, su madre lo entendería, las madres lo entienden todo y como no había dejado huellas, todo sería como antes, como antes que esa mujerzuela lo trastornara... me trastornara.
Me lo había advertido mamá, no te fíes de las mujeres, tu eres bueno e ingenuo y ellas se aprovecharan, no te vayas, pero no le hice caso, estaba poseído, atrapado en su red diabólica, pero la destruí, me liberé y vuelvo a casa, a mi hogar, a sus caricias, a sus abrazos, a los susurros nocturnos, al calor de su cuerpo.

sábado, 1 de mayo de 2010

Telecinco informa

Hacia tiempo que no veía un telediario de la cadena telecinco y mira por donde el pasado 24 de abril tropecé con uno, y digo tropecé a conciencia, pues fue como transitar por un camino lleno de trampas.
Las noticias eran aderezadas con reportajes donde lo predominante era colocar la alcachofa al vecino, al testigo, al que oyó algo, al que dice que dicen que por allí pasó. Primaban la noticias de sociedad o de sucesos, los accidentes, los robos, los crímenes. Lo sobresaliente era la nacionalidad del inculpado, el cotilleo del vecindario,"la expresión del pueblo", según ellos. No encontré rigor y si intencionalidad y hasta falseamiento de los hechos.
Como colofón un reportaje sobre las fiestas de Alcoi, las cuales, según este programa, conmemoran la victoria de los alcoyanos sobre las tropas musulmanas. El problema radica en que en aquella época los alcoyanos eran los musulmanes y los conquistadores, los vencedores, eran los cristianos, que en su mayoría, no eran de Alcoi, sino de Cataluña y Aragón. ¿Cuestión de matiz o manipulación de la Historia?.
Hoy los veré de nuevo y así quizás descubra que el 1 de mayo no rememora a los mártires de Chicago, sino alguna hazaña de empresarios caritativos que, en honor a san josé obrero, decidieron reducir la jornada laboral a sus asalariados, para que estos pudieran disfrutar de tiempo libre.
La historia hay que revisarla de nuevo y quitarle esas "falsedades rojas" que inundan algunos libros de texto, como la del bombardeo del mercado de Alicante en 1938, en el que murieron más de trescientos civiles, accidente de la guerra civil y no acto planificado por Franco y ejecutado por la aviación fascista de Mussolini como insinuan ciertos resentidos de la izquierda.
Para esta loable empresa, para esta "Santa Cruzada", ademas de "historiadores de renombre" como Pio Moa y Cesar Vidal, viene bien contar con informativos de gran audiencia como el de la cadena que nos ocupa. Todo sea por la patria y por la civilización cristiana.

domingo, 25 de abril de 2010

Una vida entre libros. (Relato)

Abrió la tapa del libro, era un libro viejo, poco leído según constaba en la ficha pegada en la primera hoja. Empezó a leer, siempre empezaba a leer cuando salía del trabajo.
Vivía solo y no tenía tele. Tan solo una muda, el cepillo de dientes, un bolso, un poco de dinero, un bolígrafo y un cuaderno como únicas pertenencias. Tan solo un libro como única compañia. Un libro que una vez leído cambiaba por otro.
Su vida consistía en un continuo transitar por paisajes impresos, por relaciones escritas. Un perpetuo deambular por páginas, por laberintos de letras, por rincones de frases, por recovecos de sustantivos, por sendas de adjetivos, por movimientos de verbos... Un libro era la llave con la que abría todas las puertas, todos los cajones de la memoria, aquello que le permitía traspasar el tiempo, trascender el espacio, perderse y por unos instantes, aunque solo fuera por unos diminutos instantes, saborear la eternidad.
Pasó la última hoja, dejó de leer y cerró la tapa. Se levanto de la silla, metió el libro en el bolso y salió a la calle. Llovía, una suave brisa le refrescó la cara, eran las 8 de la tarde si se daba prisa aún llegaba a tiempo, la biblioteca no cerraba hasta las nueve.

¡VIVA LA BARBARIE!

Debe ser la edad, con los años uno se vuelve cómodo y algo quisquilloso, o algún virus de esos que tanto abundan, pero a pesar de intentarlo, juro que lo intento con ganas, aún no me acostumbro a que el despertador me llame a las 5 de la mañana y eso que ya han pasado dos semanas desde que me dieron el alta.
Aún no me acostumbro a vivir, y ya llevo 50 años, en un país dominado por la ambición estrecha, el negocio rápido y “que arregle el asunto quien venga detrás”.
Aún no me acostumbro, y ya va siendo hora, a habitar en un mundo donde la rapiña campa por sus anchas, donde la manipulación informativa es desayuno diario.
Aún no me acostumbro, y espero no acostumbrarme nunca, a los burócratas del FMI, sacerdotes de la nueva iglesia, la que acabará por unificar a todas las viejas religiones bajo la bandera de la eficacia económica, la des-regulación laboral y la privatización continua.
Aún no me acostumbro, de verdad que lo intento y no puedo. Quizás por ello estoy hasta los huevos de los guros de la economía, esos neoliberales amantes de las subvenciones, que después de chuparnos la sangre, y si no que se lo pregunten a los argentinos o a los griegos entre otros muchos, se presentan como la única alternativa, la salvación profetizada.
¡Nosotros o la barbarie!, vociferan. Al oirlos dan ganas de gritar: ¡VIVA LA BARBARIE!

jueves, 15 de abril de 2010

Por si las moscas. Relato

(Relato enviado a la sección Relatos en Cadena del programa Hoy por Hoy de la Cadena Ser para el jueves 15 de abril de 2010)

“Mañana va a llover, recoge la ropa esta noche no sea que amanezca mojada de nuevo” solía decir mi madre todas las tardes antes de irse a trabajar. El cielo estaba limpio, todo azul, pero a mi pesar tenía que hacerle caso, recoger y plegar la ropa, luego casi nunca llovía, pero ¿y si justo el día en que no siguiera su consejo, le daba por diluviar?. Nunca lo comprobé y aún hoy, diez años después de su muerte, por las tardes me asomo a la ventana y, aunque no haya una nube y este cansado, recojo la ropa por si las moscas.

Bach y el ruido de la derecha

Tarde de miércoles. Mes de abril. Entrada numero 100. Sí, esta es la entrada centenaria de un blog que empezó con titubeos y ya se siente consolidado. Suena Bach, concierto de Brademburgo nº 4, Allegro, andante y presto. Cuerdas y vientos. Fusas, corcheas, negras y semicorcheas. Baile de notas, tarde tranquila. Suena Bach y por momentos aleja el ruido, ese ruido de fondo, ese runrún mediático inacabable. La derecha en todas sus versiones domina los medios, vocifera, grita, aúlla, interrumpe y se apodera del espacio, es un ogro insaciable que se revuelve con rabia cuando cree peligrar alguno de sus privilegios.
La falange, con la complicidad de unos jueces sospechosos de parcialidad manifiesta, acosa al juez que osó sentar al franquismo en el banquillo. Mientras, los familiares de las victimas, 113.000 desaparecidos y miles de secuestros de recién nacidos, tienen que ir a Argentina a buscar la justicia que su país les niega.
Que ironía, nosotros, que nos pusimos de ejemplo al juzgar los crímenes de las dictaduras sudamericanas y romper la impunidad en la que se habían parapetado los criminales, no seamos capaces, 35 años después de morir el asesino de voz aflautada, el caudillo, de mirar debajo de la cama y limpiar la mierda acumulada, esa mierda que puede corromper el aire que respiramos.
14 de Abril, día mítico, día de la República... sueño de Libertad.

jueves, 8 de abril de 2010

La Imputación (Relato)

(Relato surgido en una mañana calenturienta y aburrida, cualquier parecido con un hecho real es fruto de la casualidad o de la sobre-información. No pensar en nadie, tan solo es un relato, un simple y torpe relato.)

“Me han destrozado el futuro”, “Me he quedado sin trabajo”... con estas frases se había lamentado, había emitido una educada queja para quien quisiera escucharle.
Él que tanto esfuerzo había dedicado al bien publico era ahora acusado,derribado, ultrajado y vilipendiado por vagos, chorizos sin criterio y otra gente de similar calaña. Él que había salvado un palacete de la ruina, de la piqueta de la especulación. Él que había llevado riqueza, alegría y buen gobierno a su país. Él que había sido ejemplo, para otros gobiernos, de buen hacer y saber estar. Él que era buen padre y mejor esposo. Él que no se había aferrado al poder como tantos otros. Él, que definitivamente era un hombre bueno, era acusado injustamente, agredido en su honor, abandonado a su suerte.
Tenía cinco días para abonar una millonada o acabaría durmiendo entre rejas. Cinco días duro,eternos. No podía acceder a sus cuentas en paraísos fiscales, pues la policía podría detectarlo. Había perdido su empleo, escrúpulos de empresa anodina, poco audaz. Tan sólo le quedaba una posibilidad, llamar a esos viejos amigos de juergas y recalificaciones. Algunos dirigían bancos o grandes empresas, tenían acceso a esa cantidad de dinero y podrían prestárselo. No podían negarse, era tan solo por unos meses hasta que pudiera conseguir la nulidad del caso, para ellos era un buen negocio, ganarían unos intereses y él mantendría la boca callada. Era lo justo, los amigos estaban para eso.
Aparcó el coche, subió las escaleras despacio, varios periodistas lo fotografiaron y quisieron sacarle alguna frase más. No dijo nada. Serio, impecablemente vestido, entro en el juzgado y deposito el talón conformado. Había pagado la fianza, ahora podía descansar unos días. Pasado ese tiempo, empezaría a mover los hilos necesarios para lograr el archivo o la declaración de inocencia. Estaba seguro de conseguirlo, solo era cuestión de presionar el botón adecuado.

martes, 6 de abril de 2010

La noche fría (Relato)

Era una noche fría, la avenida se encontraba desierta, tan solo él y el hombre al que seguía. Apretó el paso para no perderle de vista. Una luz tenue, casi ausente, permitía su trabajo. Con disimulo se ocultó tras un árbol cuando su objetivo se paró ante un escaparate. Un coche demasiado lento invadió la calzada de forma inoportuna, gente sin prisa, pensó. Cuando pudo, abandonó su escondite y en la primera bocacalle torció a la derecha. Una ráfaga de aire movió las ramas de los arboles y arrastró papeles y hojas secas. El termómetro de la farmacia marcaba -2 grados.
Echó a correr decidido a adelantarle por una calle paralela. Unos metros mas adelante, 300, 400..., se paró exhausto, falto de aire, ya debía de haberle pasado, por lo que decidió regresar a la avenida, no sin antes respirar profundamente durante unos segundos. Debía de recuperar el tono, el ritmo adecuado. Su cuerpo no estaba ya para estos trotes. Cuando acabara pediría un traslado a un servicio más tranquilo.
Al llegar a la avenida el viento había arreciado, al asomarse una racha le golpeó en la cara, se tambaleo, sintió un pinchazo a la altura del hígado. Cuando hubo recobrado el equilibrio, miro atentamente, no había nadie,el otro, su presa, se había esfumado. Un ligero mareo se apoderó de él, todo se volvió irreal, las piernas le pesaban y no respondían, tenía sangre en el pómulo, le habrían golpeado con algo contundente, cortante, un trozo de madera quizás.
Todo era confuso, inconexo. Había fallado y se encontraba herido, desorientado. No se explicaba lo ocurrido, notaba que las fuerzas se le iban, las perdía a borbotones de sangre que descendían por la pierna y manchaban la acera. No entendía porqué se desangraba, porqué en su costado derecho se dibujaba la muerte. No dolía, era como apagarse poco a poco, despacio. Un frío intenso le envolvía, le atrapaba.
Miró en torno suyo, papeles, hojas secas, colillas... a su derecha, a unos metros algo llamó su atención, se acercó lentamente, renqueante. Entre las hojas, encontró un cuchillo con restos de sangre.
Debía de haber dejado el cuerpo hace tiempo, había perdido facultades. Tendría que haberse retirado, esperar unos años más había sido un error, una insensatez, ¿Qué pintaba él por estas calles? ¿a estas horas?. Se sentó en el suelo, necesitaba descansar, dormir... ya era demasiado tarde para lamentarse.

lunes, 5 de abril de 2010

Crónica de una Semana de Pasión

28 de marzo. Domingo de Ramos. Mientras la fiscalía escarba las finanzas de Matas en EEUU y a las 11´30 la Hermandad de Jesús Triunfante recorre las calles de un día soleado, el PSOE y el PP acuerdan bloquear la reforma de la ley electoral que podría atentar contra sus respectivas hegemonías. Cantemos
29 de marzo. Lunes Santo. La ultraderechista Liga Norte avanza en las elecciones regionales italianas. En España, a las 18´00 horas desfila la Hermandad del prendimiento. Descubrimos que Esperanza Aguirre pagó millonarias campañas publicitarias que nunca vieron la luz. Nos enteramos que la banca patria, modelo de eficiencia internacional, es de las pocas en el mundo que puede quedarse una casa por impago y seguir reclamando el 50 por ciento de la deuda. Gritemos
30 de Marzo. Martes Santo. Masacre en el metro de Moscú, el presidente ruso dando muestras de prudencia declara: “Nuestra gente a muerto. Son unos animales, los vamos a encontrar y los vamos a destruir.” A las 19´00 horas la Hermandad Sacramental del Santísimo Cristo del Mar pisa el asfalto. Horas antes, Cotino, en una radio, afirma porque se lo dice su intuición, que el gobierno negocia con ETA. Temblemos
31 de Marzo. Miércoles Santo. El juez impone la mayor fianza conocida a Jaume Matas, el Banco de España reclama el abaratamiento del despido como forma de crear empleo y el gobierno recorta un 87 por ciento la oferta de empleo público. A las 19´00 horas la Hermandad de la Santa Cruz desciende por calles escalonadas. Oremos
1 de Abril. Jueves Santo. A las 19´45 Salida de la Hermandad sacramental de la santa cena. La Iglesia denuncia un acoso al Papa por parte de las victimas de la pederastia eclesial. A las 23´30 Procesión del silencio. Apagón informativo sobre Honduras y otros países de los que mejor no saber que ocurre. Dudemos
2 de abril. Viernes Santo. A las 10´30 la Cofradía de la Sentencia de Jesús. Se descubre que la religión surge de la necesidad de reducir la tensión neuronal que genera la incertidumbre. Los gestores de las “Hegde Fund”, principales causantes de la crisis logran cuantiosos beneficios en plena recesión. A las 20´30 procesiona la Hermandad del Santo Sepulcro, mientras 17 paraisos fiscales siguen a pleno rendimiento. Lloremos
3 de abril. Sábado santo. No hay prensa, no hay procesiones. Soñemos
4 de Abril. Domingo de resurrección. A las 11´30 Procesión de Cristo resucitado. Una menor detenida en Seseña por matar a otra niña. Según una encuesta Camps revalidaría la mayoría absoluta en la Comunidad Valenciana. Bajémonos los pantalones
5 de Abril. Lunes de Pascua. Dia de mona. Santa Hermandad del Huevo duro. Haidar pide a España que rompa su silencio sobre el Sáhara. Ola de atentados en Pakistán. Subida histórica de la venta de coches en marzo. Huyamos
Semana de Pasión, semana de torrijas y espiación de culpas. Semana de consumo, penitencia, dulces, especulación, procesiones, días de campo, días de playa. De saqueos a las cuentas públicas, huevos duros, demasiados huevos, caras duras, mucho cara, cinismo, manipulación informativa, violencia desmedida. De vacaciones, cornetas, tambores, flagelantes, golpes en el pecho, oraciones, saetas, crisis. De asesinatos, muertes publicitadas y muertes ocultas, asedios consentidos, genocidios permitidos, exterminios controlados. De atascos, adelantamientos, distracciones, accidentes, de sangre en la carretera.
Fin
Los huevos cocidos se rompen en la frente. Semana purpura, día gris, año negro, futuro incierto.

viernes, 2 de abril de 2010

Un día espléndido

2 de abril. Un día espléndido. Un sol luminoso. Un cielo limpio, azul con ligeras notas blancas. Una ligera brisa agita el pelo, refresca la piel, despeja los ojos . Llevo varios días que a ratos voy sin muletas, casi con un andar simétrico. El pie derecho ya no se inflama tanto, sus movimientos son más flexibles. He empezado a hacer taichí, hacia meses que no lo ejercitaba, quizás por eso y por el tobillo mis movimientos son torpes, rudos, pesados. He perdido seguridad, equilibrio y supongo que el taichi me ayudará a recuperarlos.
Han pasado casi cuatro meses, un tiempo largo, un tiempo intenso, un tiempo aprovechado, saboreado, un tiempo extraño. Nunca me había encontrado en esta situación. Nunca me había roto un hueso ni había padecido una enfermedad larga. Nunca, pero, mira por donde, ha valido la pena.
Me ha permitido reencontrar a viejos colegas, los libros, cuya compañía tenía algo descuidada. Descubrir a otros, como este blog que no se si llegará muy lejos, pero que me ha ayudado a disfrutar de nuevo de esa rara amiga, la escritura, que a veces escarba en las entrañas, en los miedos, en las "neuras", que nos desnuda sin que nos demos cuenta, que nos rompe, que nos une, que nos limpia, que nos peina, que nos oculta, que nos delata y al acabar nos deja solos, pero seguros de que por un momento no estábamos perdidos, no estábamos atrapados y otra realidad era posible.
2 de abril. Un día cojonudo. Esta tarde saldré a pasear. Quizás vaya a la playa.

martes, 30 de marzo de 2010

Alcohol y Hogueras (relato)

(Relato enviado a la sección Relatos en cadena del programa Hoy por Hoy de la cadena SER)

¡Imbéciles! ¡Gilipollas! ¡Cabrones! Gritaba mientras blandía una botella de whisky ya bebida. ¡Gilipollas! ¡Cabrones! ¡Imbéciles! Increpaba a esos seres de otro mundo, a esos marcianos que habían aterrizado en medio de la calle y le impedían el paso. ¡Cabrones! ¡Imbéciles! ¡Gilipollas! Fueron sus únicas palabras cuando la policía lo detuvo a altas horas de la madrugada.
¡Imbécil! ¡Gilipollas! ¡Cabrón! Lo más suave que oyó después de que hubiera destrozado la hoguera de aquel barrio. ¡Gilipollas! ¡Cabrón! ¡Imbécil! Fue su saludo ante el espejo ya consciente en comisaría. ¡Cabrón! ¡Imbécil! ¡Gilipollas! Se decía a si mismo a la salida del juzgado.

La corrupción entre la lucha y la hucha

"El PP será implacable en la lucha contra la corrupción", con esta frase lapidaria el señor Rajoy se despedía de los periodistas, cuando estos le preguntaban sobre su amigo Jaume Matas, la cara amable de la derecha, el ejemplo a seguir, el que estaba haciendo en Baleares aquello que haría él en España si gobernase, (ahora sabemos lo que nos espera si gana las elecciones).
Lo que no queda claro es lo que quiso decir don Mariano con la susodicha frase, ¿Expulsará de su partido a las decenas de cargos imputados que aún siguen en él? ¿ordenará la publicación de los expedientes que tanto el gobierno valenciano como el madrileño se niegan a hacer públicos?. No creo, quizás la situación de su amigo le confundió, le hizo cambiar alguna palabra, decir lo que no pensaba. “A lo mejó” su pensamiento estaba más cercano a, “El PP hará un uso impecable de la hucha obtenida con la corrupción”. Es solo una suposición, pero un ejemplo de ello nos lo ha dado el propio Matas.