"...Quien siempre sabe a donde va nunca llega a ninguna parte, y que sólo se sabe lo que se quiere decir cuando ya se ha dicho."
(Javier Cercas, La velocidad de la Luz)

sábado, 3 de julio de 2010

Tarde de julio, tarde de calor

Las cuatro de la tarde, mejor no miro el termómetro, no averiguo la temperatura que nos aplasta, que nos sumerge en un equilibrio inestable entre realidad y sueño.
Afuera, en la calle, no corre ni el viento. Los pájaros pian escondidos en los árboles, los gatos duermen ocultos en las sombras y nadie pasea, nadie se arriesga.
Juega Brasil, buena escusa para no pisar el asfalto, para no ir al curro, para dormitar en el sofá ante este equipo sin magia, que gana sin convencer, sin ser fiel a su historia.
Una gota de sudor desciende por tu espalda, deambula por tus piernas y muere en el algodón de una sabana, suave de tanto usarla.
Avanza la tarde, el sol no afloja y, entre gol y gol de Holanda, despierto a dos realidades irrefutables, tengo que ir al trabajo y Brasil no gana el mundial.

viernes, 2 de julio de 2010

La última vez que hablo de la crisis, lo juro

Había decidido no hablar más de la crisis, de la especulación, de las hienas neoliberales y su risa, (siempre camuflada tras un rictus serio al ver los cadáveres que provocan sus políticas). Lo había decidido, es cierto, pero la afirmación de Zapatero: “Íbamos a reformar los mercados y ellos nos han cambiado a nosotros” me ha conmovido, ¿que le vamos hacer?.
Con la escusa de evitar una catástrofe mayor, el presidente ha claudicado a los dictados del FMI y demás bestias carroñeras, quizás no había otra salida, pero la claudicación absoluta al dogma único entristece y da miedo. ¡Que digo miedo!, ¡¡Terror!!.
Aturdidos por la situación, quizás conscientes que algunas protestas solo benefician a la derecha, que espera sentada el paso de féretro de este gobierno, los sindicatos han pospuesto la huelga general a finales de setiembre y hacerla coincidir así con una jornada de lucha europea. Está claro que el enemigo no es el gobierno, aunque muchas políticas suyas merecen un rechazo total. El enemigo real está fuera, quizás en Europa, por lo que la lucha tiene que ser amplia, transnacional, asociada a un proyecto europeo como mínimo.
Seria necesario crear la Europa social frente a la neoliberal, y eso solo puede hacerlo la clase trabajadora, porque, aunque creíamos que había desaparecido, la crisis nos ha descubierto que sigue existiendo, quizás algo despistada, algo aturdida, quizás algo desclasada y sin proyecto propio, pero sigue ahí.
No es cuestión de cargarse a un gobierno nacional, que poco poder tiene ya, sino cuestionar en la calle la política global de la Unión. Frente a la Europa de los mercaderes que nos domina, hay que crear la Europa de los ciudadanos, pero viendo la composición del parlamento europeo da la sensación que estamos muy lejos de conseguirlo, más bien a años luz.

jueves, 1 de julio de 2010

La alcaldesa, el suelo público y el gasto social

En Alicante, el Ayuntamiento quiere vender suelo público para hace frente a gasto corriente, algo no permitido por la ley para evitar la descapitalización del consistorio.
Dice la alcaldesa, que de lo contrario se irá a la bancarrota o se tendrá que llevar un duro ajuste en gasto social. Pero, ¿Donde están los ingentes ingresos obtenidos por la especulación y el boom inmobiliario?, en la ciudad se nota más bien poco, por no decir nada. La mayoría de las inversiones realizadas esos años han sido a cargo de fondos europeos, de la diputación, del gobierno central o en algún caso de la generalitat. Por ello me vuelvo a preguntar, ¿donde están los millones recaudados por las recalificaciones o los permisos de obras?.
Yo no conozco todos los datos por lo que es difícil afirmar nada, pero hay un dato relevante, Alicante tiene el ayuntamiento con más cargos de confianza percápita. A este dato podemos añadir otro, el nivel de gasto protocolario y de publicidad se disparó en esos años a niveles inverosímiles. ¿Estará Gurtel detrás de todo ello?. No se si estará, pero sospecho que Ortiz acabará con ese suelo a precio de ganga. Sobre todo despues de que el Hercules haya subido a primera.

martes, 29 de junio de 2010

El Regalo, versión larga (Relato)

(Versión larga del relato publicado el pasado 11 de junio)
"La carne rebozada fría no vale nada, mejor prepararé una tortilla de patatas". Vertió un buen chorro de aceite y a fuego suave fue pochando la cebolla mientras pelaba y cortaba las patatas, las cortaba muy finas para que se unieran bien al resto de los ingredientes, las añadió a la sartén y removió con suavidad, echó un poco de sal y las tapó para que el vapor las reblandeciera.
Cascó cuatro huevos en un bol y los batió con energía, cuando los tuvo a punto de nieve, agregó a ellos la fritura y mezcló todo durante unos segundos. Calentó a fuego fuerte una cucharada de aceite en la misma sartén y volcó en ella la mixtura de patata, cebolla y huevo. Bajó el fuego y esperó unos minutos.
Con la ayuda de un plato llano dio la vuelta a la tortilla y con una espátula de madera fue ajustando los bordes hasta conseguir darle forma circular. Volvió a voltearla, esperó a que se dorara un poco y apagó el fuego, dejándola en un plato a que enfriara. Tenia un aspecto fantástico, de una redondez casi perfecta, brillante por fuera y jugosa por dentro.
Entonces, solo entonces, se acercó a la terraza, era un día esplendido, el sol iluminaba el rostro y una suave brisa refrescaba la mente. Se encaramó a la barandilla y miró el jardín a sus pies, lleno de flores de variados colores. Saltó al vacío y en el trayecto, antes de tocar el suelo, solo lamentó no haberle recogido la cocina.

sábado, 26 de junio de 2010

Descargando que es gerundio

Más de 5.000 millones de euros al semestre calcula la coalición de creadores de industrias y contenidos que supone de perdidas al sector las descargas por Internet, una cifra que solo pensarla marea. Afirman que el 95 por ciento de la música que se escucha es pirateada, el 83 por ciento de las películas, el 52 de los video juegos y el 20 de los libros. Si lograran eliminarlas, los beneficios para la industria serían enormes. Pero, ¿son reales estas cifras?.
Computar toda descarga como venta perdida es igual que computar todo lector de prensa detectado por el EGM como posible comprador de periódicos y eso sabemos que no es cierto. (El diario El País, con una distribución aproximada de unos 420.000 ejemplares, auditada por la OJD. Obtiene una media de unos 2.200.000 lectores, según el EGM. ¿Habría que cobrar a los aproximadamente 1.800.000 lectores que lo leen y no lo compran?).
Creo que las descargas habrá que regularlas, (y yo, lo reconozco, me descargo muchas cosas por Internet), pero si partimos por computar toda descarga como venta frustrada vamos equivocados y no encontraremos una solución justa, ¿es eso lo que la coalición de creadores busca?.
Hay mucha demagogia por parte de la SGAE y de la industria de contenidos, industria que ha obtenido enormes beneficios a costa de algo que debía de estar al alcance de todos, como es la cultura, sin preocuparse de que a veces, demasiadas veces, el precio era prohibitivo. Y ahora, que gracias a las descargas el acceso se ha democratizado, se rasga las vestiduras y falsifica los datos con tal de seguir viviendo a cuerpo de rey.
No es de recibo que un escritor, un músico o un actor viaje en jet particular mientras sus seguidores no llegan a fin de mes

Movimiento continuo

No se si será el calor o la frustración por no estar a la altura de los tiempos, a la moda imperante. O esa necesidad de cambiar constantemente que provoca cansancio hacia lo conocido.
No se si sera esa búsqueda continua de la novedad que, cuando no satisfacemos, nos genera ansiedad, mal humor. O la imposibilidad de fijarse al espacio, de pararse y dejar que el tiempo pase sin que nos importe.
No se si será por eso o un sin fin de otras causas que se me escapan, que no comprendo. Pero la gente anda alterada, al limite, atrapados en una vorágine que no da tregua.
Pisé el freno, aminoré la marcha, dejé que me sobrepasaran y así perderles de vista. Quería dejar de oír sus gritos, de presenciar sus empujones y los golpes contra el salpicadero. Los vi alejarse, gesticular con las manos y dar bandazos con el coche, no se si llegarían muy lejos o acabarían contra el lateral de otro vehículo, tampoco me importaba demasiado. Paré el motor y contemplé la playa, la mar quieta parecía una postal, la brisa traía aroma a salitre, por suerte llevaba el bañador en el maletero y el trabajo podía esperar hasta mañana.

jueves, 24 de junio de 2010

"Soluciones" a la crisis

Hace mas o menos un año, un pequeño empresario, “agobiado” por la crisis, reunió a sus trabajadores, (14 empleados que cobraban unos 1.000 euros al mes más tres pagas, trabajaban oficialmente 40 horas aunque la mayoría de las semanas se acercaban más a las 50 y sin cobrar horas, extras se sobreentiende), y les propuso su reforma laboral. Para evitar despedir a la mitad de la plantilla, debía reducirles el contrato a 20 horas semanales. Los trabajadores aceptaron resignados, era la solución menos traumática, más solidaria.
En la actualidad se sienten estafados. Siguen trabajando las 50 horas, pero cobran un sueldo de 550 euros y 450 más en negro, las pagas extras quedaron prorrateadas en el salario oficial, lo que suposo una rebaja cercana al 20 por ciento en el jornal.
No es un cuento, ni una suposición. Es un caso real y mientras lo transcribo me viene a la memoria una noticia:Cada vez hay más ricos y tienen más dinero, a pesar de la crisis. Los patrimonios superiores a un millón de dólares crecen en España un 12,5%”, (Público 23-6-2010). Cosas de la crisis

Obrigado, Saramago, Obrigado

Ya hace unos días que, huyendo de polémicas trasnochadas, me refugio entre sus libros y voy con Caín a la Caverna a buscar Todos los Nombres, todas las letras, todas las frases.
Por las mañanas me miro al espejo y encuentro a ese Hombre Duplicado que siempre me acompaña, a veces pierdo la noción del espacio y no se cual es el original y cual la copia. Entonces, para averiguarlo, para descubrir su juego, ese Ensayo entre la Lucidez y la Ceguera, entre la ironía y la reflexión, necesito lavarme la cara con agua muy fria, helada.
Hay momentos en que Viajo a lomos de un Elefante y me pierdo entre palabras y disfruto y caigo y sueño y me despierto en Lisboa, sentado en las escaleras de la Rocha do Conde de Obidos. Es de noche y miro al puerto, sus gruas, sus barcos, sus mástiles y las luces que alumbran los muelles y la mar de aguas oscuras. Aspiro el olor a océano y me quedo sentado sin nada que hacer, atrapado en su mundo, relajado...
Obrigado, José, Obrigado

lunes, 21 de junio de 2010

Preso de sensaciones

Una sensación ambivalente me invade desde hace tiempo. Una sensación bipolar, de amor-odio. Por una parte me cabrean las medidas neoliberales adoptadas por un gobierno llamado socialista, (gobierno al que no dí mi voto, pero al que recibí con cierta dosis de esperanza). Por la otra me asusta el descrédito en el que esta cayendo, pues puede ser la antesala de un gobierno de derechas, de un gobierno, ávido de negocio, que sin tapujos ni medias tintas barra de un plumazo toda conquista social que se precie, solo hace falta mirar a Reino Unido y el plan de ajuste planteado por los conservadores.
Atrapado en esa ambivalencia caigo a veces en una sensación de impotencia, de estar atrapado, de ser un mero espectador de una función destinada al saqueo de nuestras conciencias y nuestros bolsillos. Nos hemos vuelto consumidores compulsivos, nos incitan a endeudarnos, todo son facilidades: ¡COMPRE HOY Y PAGUE MAÑANA! E ingenuos, consumimos, devoramos, adoramos, engullimos... agotamos la visa. Nuevo crédito, a un interés abusivo, para saldar la deuda, pero la deuda crece y llegan los recortes, los ajustes, los embargos y la sensación de culpa de haber sido, nosotros los curritos, los culpables de la crisis.
Tiene razón el gobernador del Banco de España, ya está bien de cobrar 1.000 euros si con 500 nos podemos apañar

domingo, 20 de junio de 2010

Solo son negocios

Dice un dicho popular que nada es gratuito. Tarde o temprano todo se paga, todo se cobra. Decían que estábamos en Afganistán para llevar la democracia, la libertad y luchar contra el terrorismo, era una misión altruista al servicio del bien, nuestro bien, pero mira por donde nos enteramos ahora que el subsuelo afgano es rico en minerales como el litio, oro, cobre, hierro y cobalto... ¡Qué casualidad!...
No sabíamos nada, ¿seguro?. Nuestra misión era una misión de paz, con miles daños colaterales, (así denominamos a los muertos inocentes provocados por nuestro ejercito), pero de paz, y la paz consiste en que los pueblos bailen al son de nuestra música.
A lo que íbamos, no nos perdamos en notas musicales, si estamos allí gastándonos una millonada en la misión, querer recuperar lo invertido es comprensible, somos altruistas pero no gilipollas, y si además hacemos algo de negocio, mejor que mejor, total para que se lo gasten ellos, lo disfrutamos nosotros que nos ha estallado la crisis y nuestras empresas necesitan trabajar.
No es un robo, ni un expolio, son los negocios, que al fin y al cabo son la esencia de las relaciones humanas. La primera delegación que una nación poderosa abre en un país pobre es la oficina comercial. ¿O creían que los poderosos se relacionan por otras cuestiones?.

sábado, 19 de junio de 2010

Atrapados por el miedo

Convivimos con el miedo, el miedo nos ayuda a sobrevivir, a ponderar el riesgo, a actuar con mesura. Pero a veces el miedo se retroalimenta y alcanzamos el terror, que es aquel en su escala máxima.
El terror aparece cuando el miedo ha sobrepasado los controles del cerebro, el pensamiento se vuelve irracional, provoca parálisis, sudoración fria y hasta la muerte. Es frecuente ver en las películas de este género como el personaje al toparse con el monstruo queda petrificado, e incapaz de reaccionar tan solo emite un grito mientras recibe, sin ofrecer resistencia, el tiro, el zarpazo o el mordisco.
Inmersos en la crisis, atrapados en un guion terrorífico, asumimos como inevitable lo que se nos viene encima, desconfiamos de todo y de todos, y nos entregamos sumisos al sacrificio, al descuartizamiento impuesto por el dios mercado.
El guión se debe de cumplir, un guión que como buen guión de terror lleva sus buenas dosis de sangre. Todo sea por la taquilla y la cuenta de resultados.

viernes, 11 de junio de 2010

El Regalo. (Relato)

(Relato enviado al concurso Relatos en Cadena, del programa Hoy por Hoy para el dia 10 de junio de 2010)

"La carne rebozada fría no vale nada, mejor una tortilla de patatas". Echó aceite en la sartén, añadió la cebolla, las patatas y la sal. Batió cuatro huevos y les agregó la fritura. Calentó una cucharada de aceite en la misma sartén y vertió en ella la mezcla de patata, cebolla y huevo. Esperó unos minutos y le dio la vuelta. Con una espátula fue ajustando los bordes y volvió a voltearla. Segundos después la dejaba enfriar en un plato. Entonces, se acercó a la terraza, se encaramó a la barandilla y saltó al vacío. En el trayecto solo lamentó no haberle recogido la cocina.

La hydra al acecho de Europa

Se habla de la existencia de una hydra multicéfala, un ser que rige los destinos humanos mientras estos no lo impidan, que durante siglos ha teñido de sangre medio mundo. Cuentan que desde hace algo más de medio siglo centró su voracidad en Hispanoamerica, África y parte de Asía. Que dejó aparte a Europa, que toleró ese paraíso posible, aunque insuficiente, llamado estado del bienestar.
Pero derribado el muro, desaparecido el bloque soviético y aparecida la globalización, (coyuntura histórica en la que toda la humanidad caminará junta, decían los esotéricos, entrabamos en la era de acuario, lo que traería consigo un enorme desarrollo individual, social, cultural, científico y tecnológico, una oportunidad única para alcanzar el nirvana), algunos creyeron que era el momento para exportar el modelo europeo, los derechos humanos, la casi justicia social.
Europa era el ejemplo, el espejo donde mirarse, mas no contában con el monstruo, que agazapado y ávido de sangre esperaba el momento de atacar. Ahora Europa es la que tiembla ante el sunami neoliberal que quiere devolvernos al siglo XIX, al capitalismo sin limites y sin freno. Ahora Europa se nos muestra como un engaño, como un caballo de troya que en su entrañas escondía agentes al servicio de este ogro capaz de devorar a sus propios hijos con tal de obtener beneficio.
Iban a reformar el capitalismo, ¿lo recuerdan?, a darle un rostro humano y viendo lo que se avecina, dan ganas de decir: Por favor, no lo toquen, déjenlo como estaba

jueves, 3 de junio de 2010

La cita. (Relato)

(relato enviado al concurso Relatos en cadena del programa Hoy por Hoy de la cadena ser para la edición del dia 3 de junio)

La cena se enfriaba en la mesa. Cinco horas de una dedicación meticulosa, de una sutil combinación de ingredientes, de una pausada cocción con toques finales de especias orientales. A las nueve apagó el fuego, en quince minutos el guiso estaría listo. Ella no tardaría en llegar, la puntualidad era su norma, por lo que descorchó el vino para que se oxigenara. Sonó el teléfono, inquieto lo descolgó y se dirigió a la terraza tal como la voz le indicaba. Desde allí la vio, sí, la vio quitarse la ropa, entrar en otra habitación y, antes de apagar la luz, mirarlo a él con desgana.

lunes, 31 de mayo de 2010

Cuentos encadenados 19: Noticia en la página de sucesos

Al calor de su cuerpo primero acudieron las moscas. Aquella noche el frío era intenso, los periódicos húmedos por la lluvia ya no abrigaban. El final se acercaba y sobrevino en silencio, cuando el sueño se apoderó de la escena.
Una vez muerto el proceso comenzó con la autólisis, el corazón dejo de enviar oxigeno a las células, estas dejaron de funcionar y las enzimas presentes en el cuerpo actuaron sobre aquellas descomponiendolas. Simultáneamente se produjo la putrefacción, las bacterias presentes en la flora intestinal (la clostridía y los coliformes) invadieron células de los demás órganos, devorándolos. Ambos procesos químicos desprendieron metano y sulfuro de hidrógeno, gases que inflaron su cuerpo y elevaron la temperatura de una fría noche invernal, esto atrajo a insectos, ratas, y algún que otro perro vagabundo. El resto solo fue cuestión de tiempo.
Lo encontraron, pasados unos meses, era un amasijo de huesos, un amasijo anónimo que no importaba a nadie, tan solo curiosos con cámara de fotos y ganas de emociones fuertes. La policía abrió una investigación que pasado unos días cerró. Cuando la científica terminó su trabajo, los servicios municipales limpiaron la zona. Los restos fueron depositados en una anónima fosa. Una cifra, el número asignado a su expediente, pasó a ser su nombre. Una pequeña noticia en un periódico local su historia. “encuentran restos humanos sin identificar en la cara norte del castillo, se especula que fue un indigente muerto por las bajas temperaturas del invierno pasado”

domingo, 30 de mayo de 2010

Divagaciones de una tarde de domingo

Domingo, maldito domingo, son las diez de la noche, el fin de semana agoniza, un fin de semana corto, demasiado corto. En frente una semana larga, demasiado larga, una semana presa de horarios, cinco días de obligaciones, de estar aquí o allá, de producir.
Lo importante es producir, no importa que, pero producir. ¡Que la rueda no pare!. Y ¿si la rueda parara?, y si un día, un día cualquiera, presos de una pereza contagiosa nadie fuera a trabajar, ¿qué ocurriría?. Da vértigo pensarlo, da miedo, es el miedo a la libertad que nos hace comulgar con la rutina impuesta, con la productividad absurda. Si nos paráramos todos a la vez y nos diéramos cuenta que este camino solo nos lleva al abismo estaríamos dando los primeros pasos en la buena dirección.
Lo triste es que enseguida aparecerían aquellos que harían negocio con el cambio de rumbo, chiringuitos varios ofreciendo un beneficio rápido, un placer instantáneo, y sin darnos cuenta, como atrapados en un laberinto, volveríamos al punto de partida, a la productividad absurda e innecesaria, al ritmo frenético, al caos organizado.
Domingo, maldito domingo, podría ser sábado, un sábado eterno e inagotable..

sábado, 29 de mayo de 2010

Una de vampiros

Viernes 28 de mayo, son las nueve de la noche acabo de llegar a casa, me siento en el sofá y pongo la tele: “La agencia de calificación Fitch rebaja la calificación de la deuda española”. Apago la tele y pongo la radio: “El gobierno rebaja un 7,7 por ciento el limite de gasto para el año que viene. El PP lo considera poco ambiciosos por lo que anuncia que votara en contra”.
Obligado a cumplir planes de austeridad, amenazado con reformas laborales, soliviantado con la voracidad de los bancos, mosqueado con la impunidad con la que los mercados, agencias de calificación y demás chollos financieros estrujan, descuartizan, machacan y finalmente imponen su ley. Apago la radio, no quiero oír, quiero olvidarme aunque solo sea por cinco minutos de la dichosa crisis, pero esta noche la crisis lo inunda todo, es un magma pegajoso que se adhiere a la piel y no hay jabón que lo arranque.
Resignado vuelvo al sofá y cojo un periódico atrasado, leo la entrevista con Susan George en la contraportada de “El País” del 26-5-2010. En ella la politóloga norteamericana afirma: “Tomo fenómenos que parecen complejos y los hago más simples sin simplificarlos” y mediante ese sistema analiza la crisis, su origen, explica de una manera gráfica que son los derivados financieros, esos que tan alegremente han llevado el sistema al borde del abismo: “Compro el seguro de su casa sin que usted lo sepa, la incendio, queda reducida a cenizas, y cobro el seguro”. Así de claro, así de simple, nos han robado la cartera y quieren que paguemos la cuenta del bar.
No se si por apatía, desconcierto, ignorancia, cansancio o perplejidad, pero hemos dejado en los piromanos la potestad para dirigir a los bomberos, limpiar el solar y reconstruir la casa por el módico precio de nuestra integridad, de nuestra sangre. Me levanto del sofá, cuelgo cabezas de ajos a lo largo de la casa, saco del cajón de las herramientas un martillo y una estaca de madera y me siento a esperar la llegada de los vampiros.

sábado, 22 de mayo de 2010

La venganza. (Relato)

No dije que ya lo sabía con anterioridad, eso habría sido una estupidez, dejé el informe sobre la mesa, cogí el dinero acordado y me dispuse a salir de la habitación dejando que la duda corroyera su soberbia, erosionara su altanería. No dijo nada, solo me miró con recelo, despues abrió el sobre y volvió a cerrarlo, su contenido carecia ya de importancia, había comprendido la situación, asumido su derrota. Al marcharme no mire atrás, sabía que estaba a punto de derrumbarse y quería saborear mi venganza en silencio, un silencio roto por el estruendo de un fogonazo en plena boca.

Malos tiempos para la lírica

No tengo buen oído, lo reconozco. Cuando estudié solfeo, funcioné hasta que el profesor me exigió entonar por un lado y marcar el compás por otro. Superaba las lecciones gracias a la memoria y a la estrategia de seguir el ritmo que marcaba el piano, pero cuando el profesor se puso exigente el truco se vino abajo, se desmoronó.
Todo esto viene a cuento porque esta mañana, paseando a la perra, escuché a lo lejos tambores, un estruendo rítmico y consistente que me creó cierta inquietud, pues no sabía si eran tambores festivos o de guerra, dado que los tiempos que corren no son para fiestas deduje que debían se guerreros, las falanges neoliberales ensayando sus desfiles victoriosos.
Un sudor frío empezó a recorrerme la espalda, un presentimiento se adueñó de mi ánimo, me hallaba confuso, indeciso, perplejo. Estaba paralizado viendo la que se avecinaba, cuando un ruido conocido me devolvió a la realidad, eran las cinco de la mañana, el despertador me había salvado de un mal sueño y todo estaba como de costumbre. A mi lado dormías plácidamente. Me levanté y fui al baño, la perra me observaba desde su cojín, como todas las mañanas. Mientras intentaba reconocer mi cara en el espejo comencé a afeitarme, necesitaba un cambio para afrontar el día, para superar el sueño. Pero ¿era un mal sueño o una realidad que nos acecha?.
Vivimos tiempos difíciles, tiempos sin lírica, como hace años “golpes bajos” nos anunciaban. Tiempos extraños donde, cautiva y desarmada, la izquierda claudica, humilla la cabeza, desconcertada y triste, ante el dios omnipresente: el mercado.
Encendí la radio,“De la cacería, dos están fuera, Bermejo y Garzón, pero que se tienten la ropa porque vamos a ir contra los que han roto el estado de derecho”, apagué la radio, decididamente se acercan malos tiempos para la lírica.

sábado, 15 de mayo de 2010

La habitación. (Relato)

(Relato enviado al concurso Relatos en cadena para concursar el día 13 de mayo de 2010)

La mujer de la foto sonreía. Tenía una sonrisa dulce, acogedora. No la conocí, no se hablaba de ella en casa, solo era una fotografía en la mesita, junto a la jarra de agua y al despertador que todas las mañanas sonaba a la misma hora.
Al principio me intimidaba, oía a mi padre hablar con ella todas las noches, pero con el tiempo me acostumbré a su compañía, a que me vigilara cada vez que entraba en la habitación y robaba algún cigarro.
Nunca me regañó, siempre me acogía y, en silencio, escuchaba aquellas historias que solo ella y yo conocemos.