"...Quien siempre sabe a donde va nunca llega a ninguna parte, y que sólo se sabe lo que se quiere decir cuando ya se ha dicho."
(Javier Cercas, La velocidad de la Luz)

sábado, 15 de mayo de 2010

Crónica de una semana

En tan solo una semana se puede pasar de la alegría a la pena, de la euforia a la decepción. Una decepción que aunque intuida no menos dolorosa.
El miercoles 5 recibí una llamada de la Cadena Ser en la que me comunicaban que un relato mio había sido seleccionado esa semana en el concurso Relatos en cadena. Euforia, alegría, nerviosismo, ilusión, un coctel sabroso que hay que beber con calma. (Quien quiera leer el relato tiene que abrir el siguiente enlace, ir al dia 6 de mayo de 2010 y buscar el relato titulado "La fotografía")


Una semana despues la decepción era ver a un Zapatero cabizbajo, sin argumentos, haciendo el trabajo sucio de la derecha. Una derecha, encarnada en un Rajoy defensor de los débiles, (ver para creer), disfrutando, relamiendose, preparando el estoque ante el toro humillado. Patético, deprimente, dan ganas de huir, pero ¿a donde?...
Ivan a reformar el capitalismo, nos decian, y bien que lo han reformado, lo han aquilatado, lo han apuntalado y de paso "ajo y agua" y a "rezar" porque nos las van a dar por todos los lados. Pues queda claro que no hay mas dios que el mercado y los neoliberales son sus profetas. Lo demas: socialismo, estado del bienestar, redistribución de la riqueza, servicios públicos, impuestos progresivos, etc... no son mas que milongas, pantomimas al servicio de la función y la función debe de continuar, y a quien ose contradecir, cuestionar, criticar, se le aparta, se le hunde, se le borra del censo si fuese necesario. El capitalismo está desbocado y no sabemos como echarle el freno.

domingo, 9 de mayo de 2010

Dias de lluvia

La de los días de lluvia es una luz especial, tenue, grisácea, melancólica. Capaz de trasladarte a ese lugar ingrávido del que nos echaron el día que figura en el carnet de identidad.
Me gusta cuando llueve con ganas, cuando se paraliza el ritmo de la ciudad, cuando se detiene la burocracia, cuando surge de repente una pausa. La abuela saca las velas del armario. La televisión se apaga, se extingue. Tu padre saca la baraja de cartas olvidada en un cajón. Recuperamos las partidas de parchís casi olvidadas en el tiempo. Tu madre reinicia la lectura de aquel libro aparcado por culpa de las polémicas de “Salvame”.
Tendría que llover así durante 300 días seguidos. Tendría que llover en cada rincón del planeta, con ritmo y sin pausa, sin contemplaciones, que la humedad bloqueara las cajas de seguridad de los bancos, esas donde la gente vip esconde sus ganancias fraudulentas. Que la bolsa cerrara y los brokers se fueran al paro.
Surgiría así la insurrección de las plantas, la revolución de los caracoles, la república sin luz electrica, sin Internet, sin transacciones millonarias fuera de control. Sería el caos, si, pero quizás sería algo más coherente, algo más justo que esta oligarquía del FMI, del Banco Mundial y demás piratas con corbata y traje de marca..

Cuentos encadenados 18: Complejo de Edipo

Por fin se encontraba a gusto, estaba en casa. Lejos de ruidos, atascos, problemas. Como en casa en ninguna parte, ya lo decía su madre.
La fuga había sido una insensatez, una niñería y el ya no tenía edad para esas cosas. Había sido una fiebre pasajera, pero como toda fiebre ya había remitido, pediría perdón, volvería a ser un buen chico, dócil y obediente, trabajador y educado. Regresaría a la rutina de siempre, su madre lo entendería, las madres lo entienden todo y como no había dejado huellas, todo sería como antes, como antes que esa mujerzuela lo trastornara... me trastornara.
Me lo había advertido mamá, no te fíes de las mujeres, tu eres bueno e ingenuo y ellas se aprovecharan, no te vayas, pero no le hice caso, estaba poseído, atrapado en su red diabólica, pero la destruí, me liberé y vuelvo a casa, a mi hogar, a sus caricias, a sus abrazos, a los susurros nocturnos, al calor de su cuerpo.

sábado, 1 de mayo de 2010

Telecinco informa

Hacia tiempo que no veía un telediario de la cadena telecinco y mira por donde el pasado 24 de abril tropecé con uno, y digo tropecé a conciencia, pues fue como transitar por un camino lleno de trampas.
Las noticias eran aderezadas con reportajes donde lo predominante era colocar la alcachofa al vecino, al testigo, al que oyó algo, al que dice que dicen que por allí pasó. Primaban la noticias de sociedad o de sucesos, los accidentes, los robos, los crímenes. Lo sobresaliente era la nacionalidad del inculpado, el cotilleo del vecindario,"la expresión del pueblo", según ellos. No encontré rigor y si intencionalidad y hasta falseamiento de los hechos.
Como colofón un reportaje sobre las fiestas de Alcoi, las cuales, según este programa, conmemoran la victoria de los alcoyanos sobre las tropas musulmanas. El problema radica en que en aquella época los alcoyanos eran los musulmanes y los conquistadores, los vencedores, eran los cristianos, que en su mayoría, no eran de Alcoi, sino de Cataluña y Aragón. ¿Cuestión de matiz o manipulación de la Historia?.
Hoy los veré de nuevo y así quizás descubra que el 1 de mayo no rememora a los mártires de Chicago, sino alguna hazaña de empresarios caritativos que, en honor a san josé obrero, decidieron reducir la jornada laboral a sus asalariados, para que estos pudieran disfrutar de tiempo libre.
La historia hay que revisarla de nuevo y quitarle esas "falsedades rojas" que inundan algunos libros de texto, como la del bombardeo del mercado de Alicante en 1938, en el que murieron más de trescientos civiles, accidente de la guerra civil y no acto planificado por Franco y ejecutado por la aviación fascista de Mussolini como insinuan ciertos resentidos de la izquierda.
Para esta loable empresa, para esta "Santa Cruzada", ademas de "historiadores de renombre" como Pio Moa y Cesar Vidal, viene bien contar con informativos de gran audiencia como el de la cadena que nos ocupa. Todo sea por la patria y por la civilización cristiana.

domingo, 25 de abril de 2010

Una vida entre libros. (Relato)

Abrió la tapa del libro, era un libro viejo, poco leído según constaba en la ficha pegada en la primera hoja. Empezó a leer, siempre empezaba a leer cuando salía del trabajo.
Vivía solo y no tenía tele. Tan solo una muda, el cepillo de dientes, un bolso, un poco de dinero, un bolígrafo y un cuaderno como únicas pertenencias. Tan solo un libro como única compañia. Un libro que una vez leído cambiaba por otro.
Su vida consistía en un continuo transitar por paisajes impresos, por relaciones escritas. Un perpetuo deambular por páginas, por laberintos de letras, por rincones de frases, por recovecos de sustantivos, por sendas de adjetivos, por movimientos de verbos... Un libro era la llave con la que abría todas las puertas, todos los cajones de la memoria, aquello que le permitía traspasar el tiempo, trascender el espacio, perderse y por unos instantes, aunque solo fuera por unos diminutos instantes, saborear la eternidad.
Pasó la última hoja, dejó de leer y cerró la tapa. Se levanto de la silla, metió el libro en el bolso y salió a la calle. Llovía, una suave brisa le refrescó la cara, eran las 8 de la tarde si se daba prisa aún llegaba a tiempo, la biblioteca no cerraba hasta las nueve.

¡VIVA LA BARBARIE!

Debe ser la edad, con los años uno se vuelve cómodo y algo quisquilloso, o algún virus de esos que tanto abundan, pero a pesar de intentarlo, juro que lo intento con ganas, aún no me acostumbro a que el despertador me llame a las 5 de la mañana y eso que ya han pasado dos semanas desde que me dieron el alta.
Aún no me acostumbro a vivir, y ya llevo 50 años, en un país dominado por la ambición estrecha, el negocio rápido y “que arregle el asunto quien venga detrás”.
Aún no me acostumbro, y ya va siendo hora, a habitar en un mundo donde la rapiña campa por sus anchas, donde la manipulación informativa es desayuno diario.
Aún no me acostumbro, y espero no acostumbrarme nunca, a los burócratas del FMI, sacerdotes de la nueva iglesia, la que acabará por unificar a todas las viejas religiones bajo la bandera de la eficacia económica, la des-regulación laboral y la privatización continua.
Aún no me acostumbro, de verdad que lo intento y no puedo. Quizás por ello estoy hasta los huevos de los guros de la economía, esos neoliberales amantes de las subvenciones, que después de chuparnos la sangre, y si no que se lo pregunten a los argentinos o a los griegos entre otros muchos, se presentan como la única alternativa, la salvación profetizada.
¡Nosotros o la barbarie!, vociferan. Al oirlos dan ganas de gritar: ¡VIVA LA BARBARIE!

jueves, 15 de abril de 2010

Por si las moscas. Relato

(Relato enviado a la sección Relatos en Cadena del programa Hoy por Hoy de la Cadena Ser para el jueves 15 de abril de 2010)

“Mañana va a llover, recoge la ropa esta noche no sea que amanezca mojada de nuevo” solía decir mi madre todas las tardes antes de irse a trabajar. El cielo estaba limpio, todo azul, pero a mi pesar tenía que hacerle caso, recoger y plegar la ropa, luego casi nunca llovía, pero ¿y si justo el día en que no siguiera su consejo, le daba por diluviar?. Nunca lo comprobé y aún hoy, diez años después de su muerte, por las tardes me asomo a la ventana y, aunque no haya una nube y este cansado, recojo la ropa por si las moscas.

Bach y el ruido de la derecha

Tarde de miércoles. Mes de abril. Entrada numero 100. Sí, esta es la entrada centenaria de un blog que empezó con titubeos y ya se siente consolidado. Suena Bach, concierto de Brademburgo nº 4, Allegro, andante y presto. Cuerdas y vientos. Fusas, corcheas, negras y semicorcheas. Baile de notas, tarde tranquila. Suena Bach y por momentos aleja el ruido, ese ruido de fondo, ese runrún mediático inacabable. La derecha en todas sus versiones domina los medios, vocifera, grita, aúlla, interrumpe y se apodera del espacio, es un ogro insaciable que se revuelve con rabia cuando cree peligrar alguno de sus privilegios.
La falange, con la complicidad de unos jueces sospechosos de parcialidad manifiesta, acosa al juez que osó sentar al franquismo en el banquillo. Mientras, los familiares de las victimas, 113.000 desaparecidos y miles de secuestros de recién nacidos, tienen que ir a Argentina a buscar la justicia que su país les niega.
Que ironía, nosotros, que nos pusimos de ejemplo al juzgar los crímenes de las dictaduras sudamericanas y romper la impunidad en la que se habían parapetado los criminales, no seamos capaces, 35 años después de morir el asesino de voz aflautada, el caudillo, de mirar debajo de la cama y limpiar la mierda acumulada, esa mierda que puede corromper el aire que respiramos.
14 de Abril, día mítico, día de la República... sueño de Libertad.

jueves, 8 de abril de 2010

La Imputación (Relato)

(Relato surgido en una mañana calenturienta y aburrida, cualquier parecido con un hecho real es fruto de la casualidad o de la sobre-información. No pensar en nadie, tan solo es un relato, un simple y torpe relato.)

“Me han destrozado el futuro”, “Me he quedado sin trabajo”... con estas frases se había lamentado, había emitido una educada queja para quien quisiera escucharle.
Él que tanto esfuerzo había dedicado al bien publico era ahora acusado,derribado, ultrajado y vilipendiado por vagos, chorizos sin criterio y otra gente de similar calaña. Él que había salvado un palacete de la ruina, de la piqueta de la especulación. Él que había llevado riqueza, alegría y buen gobierno a su país. Él que había sido ejemplo, para otros gobiernos, de buen hacer y saber estar. Él que era buen padre y mejor esposo. Él que no se había aferrado al poder como tantos otros. Él, que definitivamente era un hombre bueno, era acusado injustamente, agredido en su honor, abandonado a su suerte.
Tenía cinco días para abonar una millonada o acabaría durmiendo entre rejas. Cinco días duro,eternos. No podía acceder a sus cuentas en paraísos fiscales, pues la policía podría detectarlo. Había perdido su empleo, escrúpulos de empresa anodina, poco audaz. Tan sólo le quedaba una posibilidad, llamar a esos viejos amigos de juergas y recalificaciones. Algunos dirigían bancos o grandes empresas, tenían acceso a esa cantidad de dinero y podrían prestárselo. No podían negarse, era tan solo por unos meses hasta que pudiera conseguir la nulidad del caso, para ellos era un buen negocio, ganarían unos intereses y él mantendría la boca callada. Era lo justo, los amigos estaban para eso.
Aparcó el coche, subió las escaleras despacio, varios periodistas lo fotografiaron y quisieron sacarle alguna frase más. No dijo nada. Serio, impecablemente vestido, entro en el juzgado y deposito el talón conformado. Había pagado la fianza, ahora podía descansar unos días. Pasado ese tiempo, empezaría a mover los hilos necesarios para lograr el archivo o la declaración de inocencia. Estaba seguro de conseguirlo, solo era cuestión de presionar el botón adecuado.

martes, 6 de abril de 2010

La noche fría (Relato)

Era una noche fría, la avenida se encontraba desierta, tan solo él y el hombre al que seguía. Apretó el paso para no perderle de vista. Una luz tenue, casi ausente, permitía su trabajo. Con disimulo se ocultó tras un árbol cuando su objetivo se paró ante un escaparate. Un coche demasiado lento invadió la calzada de forma inoportuna, gente sin prisa, pensó. Cuando pudo, abandonó su escondite y en la primera bocacalle torció a la derecha. Una ráfaga de aire movió las ramas de los arboles y arrastró papeles y hojas secas. El termómetro de la farmacia marcaba -2 grados.
Echó a correr decidido a adelantarle por una calle paralela. Unos metros mas adelante, 300, 400..., se paró exhausto, falto de aire, ya debía de haberle pasado, por lo que decidió regresar a la avenida, no sin antes respirar profundamente durante unos segundos. Debía de recuperar el tono, el ritmo adecuado. Su cuerpo no estaba ya para estos trotes. Cuando acabara pediría un traslado a un servicio más tranquilo.
Al llegar a la avenida el viento había arreciado, al asomarse una racha le golpeó en la cara, se tambaleo, sintió un pinchazo a la altura del hígado. Cuando hubo recobrado el equilibrio, miro atentamente, no había nadie,el otro, su presa, se había esfumado. Un ligero mareo se apoderó de él, todo se volvió irreal, las piernas le pesaban y no respondían, tenía sangre en el pómulo, le habrían golpeado con algo contundente, cortante, un trozo de madera quizás.
Todo era confuso, inconexo. Había fallado y se encontraba herido, desorientado. No se explicaba lo ocurrido, notaba que las fuerzas se le iban, las perdía a borbotones de sangre que descendían por la pierna y manchaban la acera. No entendía porqué se desangraba, porqué en su costado derecho se dibujaba la muerte. No dolía, era como apagarse poco a poco, despacio. Un frío intenso le envolvía, le atrapaba.
Miró en torno suyo, papeles, hojas secas, colillas... a su derecha, a unos metros algo llamó su atención, se acercó lentamente, renqueante. Entre las hojas, encontró un cuchillo con restos de sangre.
Debía de haber dejado el cuerpo hace tiempo, había perdido facultades. Tendría que haberse retirado, esperar unos años más había sido un error, una insensatez, ¿Qué pintaba él por estas calles? ¿a estas horas?. Se sentó en el suelo, necesitaba descansar, dormir... ya era demasiado tarde para lamentarse.

lunes, 5 de abril de 2010

Crónica de una Semana de Pasión

28 de marzo. Domingo de Ramos. Mientras la fiscalía escarba las finanzas de Matas en EEUU y a las 11´30 la Hermandad de Jesús Triunfante recorre las calles de un día soleado, el PSOE y el PP acuerdan bloquear la reforma de la ley electoral que podría atentar contra sus respectivas hegemonías. Cantemos
29 de marzo. Lunes Santo. La ultraderechista Liga Norte avanza en las elecciones regionales italianas. En España, a las 18´00 horas desfila la Hermandad del prendimiento. Descubrimos que Esperanza Aguirre pagó millonarias campañas publicitarias que nunca vieron la luz. Nos enteramos que la banca patria, modelo de eficiencia internacional, es de las pocas en el mundo que puede quedarse una casa por impago y seguir reclamando el 50 por ciento de la deuda. Gritemos
30 de Marzo. Martes Santo. Masacre en el metro de Moscú, el presidente ruso dando muestras de prudencia declara: “Nuestra gente a muerto. Son unos animales, los vamos a encontrar y los vamos a destruir.” A las 19´00 horas la Hermandad Sacramental del Santísimo Cristo del Mar pisa el asfalto. Horas antes, Cotino, en una radio, afirma porque se lo dice su intuición, que el gobierno negocia con ETA. Temblemos
31 de Marzo. Miércoles Santo. El juez impone la mayor fianza conocida a Jaume Matas, el Banco de España reclama el abaratamiento del despido como forma de crear empleo y el gobierno recorta un 87 por ciento la oferta de empleo público. A las 19´00 horas la Hermandad de la Santa Cruz desciende por calles escalonadas. Oremos
1 de Abril. Jueves Santo. A las 19´45 Salida de la Hermandad sacramental de la santa cena. La Iglesia denuncia un acoso al Papa por parte de las victimas de la pederastia eclesial. A las 23´30 Procesión del silencio. Apagón informativo sobre Honduras y otros países de los que mejor no saber que ocurre. Dudemos
2 de abril. Viernes Santo. A las 10´30 la Cofradía de la Sentencia de Jesús. Se descubre que la religión surge de la necesidad de reducir la tensión neuronal que genera la incertidumbre. Los gestores de las “Hegde Fund”, principales causantes de la crisis logran cuantiosos beneficios en plena recesión. A las 20´30 procesiona la Hermandad del Santo Sepulcro, mientras 17 paraisos fiscales siguen a pleno rendimiento. Lloremos
3 de abril. Sábado santo. No hay prensa, no hay procesiones. Soñemos
4 de Abril. Domingo de resurrección. A las 11´30 Procesión de Cristo resucitado. Una menor detenida en Seseña por matar a otra niña. Según una encuesta Camps revalidaría la mayoría absoluta en la Comunidad Valenciana. Bajémonos los pantalones
5 de Abril. Lunes de Pascua. Dia de mona. Santa Hermandad del Huevo duro. Haidar pide a España que rompa su silencio sobre el Sáhara. Ola de atentados en Pakistán. Subida histórica de la venta de coches en marzo. Huyamos
Semana de Pasión, semana de torrijas y espiación de culpas. Semana de consumo, penitencia, dulces, especulación, procesiones, días de campo, días de playa. De saqueos a las cuentas públicas, huevos duros, demasiados huevos, caras duras, mucho cara, cinismo, manipulación informativa, violencia desmedida. De vacaciones, cornetas, tambores, flagelantes, golpes en el pecho, oraciones, saetas, crisis. De asesinatos, muertes publicitadas y muertes ocultas, asedios consentidos, genocidios permitidos, exterminios controlados. De atascos, adelantamientos, distracciones, accidentes, de sangre en la carretera.
Fin
Los huevos cocidos se rompen en la frente. Semana purpura, día gris, año negro, futuro incierto.

viernes, 2 de abril de 2010

Un día espléndido

2 de abril. Un día espléndido. Un sol luminoso. Un cielo limpio, azul con ligeras notas blancas. Una ligera brisa agita el pelo, refresca la piel, despeja los ojos . Llevo varios días que a ratos voy sin muletas, casi con un andar simétrico. El pie derecho ya no se inflama tanto, sus movimientos son más flexibles. He empezado a hacer taichí, hacia meses que no lo ejercitaba, quizás por eso y por el tobillo mis movimientos son torpes, rudos, pesados. He perdido seguridad, equilibrio y supongo que el taichi me ayudará a recuperarlos.
Han pasado casi cuatro meses, un tiempo largo, un tiempo intenso, un tiempo aprovechado, saboreado, un tiempo extraño. Nunca me había encontrado en esta situación. Nunca me había roto un hueso ni había padecido una enfermedad larga. Nunca, pero, mira por donde, ha valido la pena.
Me ha permitido reencontrar a viejos colegas, los libros, cuya compañía tenía algo descuidada. Descubrir a otros, como este blog que no se si llegará muy lejos, pero que me ha ayudado a disfrutar de nuevo de esa rara amiga, la escritura, que a veces escarba en las entrañas, en los miedos, en las "neuras", que nos desnuda sin que nos demos cuenta, que nos rompe, que nos une, que nos limpia, que nos peina, que nos oculta, que nos delata y al acabar nos deja solos, pero seguros de que por un momento no estábamos perdidos, no estábamos atrapados y otra realidad era posible.
2 de abril. Un día cojonudo. Esta tarde saldré a pasear. Quizás vaya a la playa.

martes, 30 de marzo de 2010

Alcohol y Hogueras (relato)

(Relato enviado a la sección Relatos en cadena del programa Hoy por Hoy de la cadena SER)

¡Imbéciles! ¡Gilipollas! ¡Cabrones! Gritaba mientras blandía una botella de whisky ya bebida. ¡Gilipollas! ¡Cabrones! ¡Imbéciles! Increpaba a esos seres de otro mundo, a esos marcianos que habían aterrizado en medio de la calle y le impedían el paso. ¡Cabrones! ¡Imbéciles! ¡Gilipollas! Fueron sus únicas palabras cuando la policía lo detuvo a altas horas de la madrugada.
¡Imbécil! ¡Gilipollas! ¡Cabrón! Lo más suave que oyó después de que hubiera destrozado la hoguera de aquel barrio. ¡Gilipollas! ¡Cabrón! ¡Imbécil! Fue su saludo ante el espejo ya consciente en comisaría. ¡Cabrón! ¡Imbécil! ¡Gilipollas! Se decía a si mismo a la salida del juzgado.

La corrupción entre la lucha y la hucha

"El PP será implacable en la lucha contra la corrupción", con esta frase lapidaria el señor Rajoy se despedía de los periodistas, cuando estos le preguntaban sobre su amigo Jaume Matas, la cara amable de la derecha, el ejemplo a seguir, el que estaba haciendo en Baleares aquello que haría él en España si gobernase, (ahora sabemos lo que nos espera si gana las elecciones).
Lo que no queda claro es lo que quiso decir don Mariano con la susodicha frase, ¿Expulsará de su partido a las decenas de cargos imputados que aún siguen en él? ¿ordenará la publicación de los expedientes que tanto el gobierno valenciano como el madrileño se niegan a hacer públicos?. No creo, quizás la situación de su amigo le confundió, le hizo cambiar alguna palabra, decir lo que no pensaba. “A lo mejó” su pensamiento estaba más cercano a, “El PP hará un uso impecable de la hucha obtenida con la corrupción”. Es solo una suposición, pero un ejemplo de ello nos lo ha dado el propio Matas.

martes, 23 de marzo de 2010

Cuentos encadenados 17: El regreso

Incapaces de salvarlo de la rutina, de los tics, de los actos repetitivos. Así consideraba a los ritos aprendidos, a las enseñanzas heredadas.
Fue despojándose, al principio con cautela, más tarde con fruición, de costumbres, hábitos y recuerdos hasta que se sintió libre, limpio, leve como una nube. Dedicó todo su esfuerzo a la pureza, a un renacer simbólico en la claridad, en la limpieza, en la verdad. Comenzó de nuevo desde cero, desde el inicio etéreo. Recreó su vida paso a paso. Inventó códigos nuevos. Recorrió caminos desconocidos, espacios novedosos. Pero, como atrapado en un circulo implacable, retornó a la misma rutina, reprodujo los mismos o parecidos tics, realizó los mismo actos, celebró los mismos ritos aunque con diferente traje, repitió las mismas enseñanzas. Viajó huyendo, buscando un sueño y volvió sin darse cuenta, sin percibirlo...
Los mismo pasos, la misma calle, el mismo perro, el mismo árbol, el mismo cielo, la misma puerta.
Introdujo la llave en la cerradura, la giró y empujó. Encendió la luz y esperó unos segundos antes de entrar. La casa estaba fría, helada, meses cerrada le habían conferido cierto halo fantasmal. Abrió las ventanas y se sentó en el sofá. Revisó con la mirada cada detalle de la habitación. Respiró profundamente el aire familiar, conocido, que habitaba entre esas paredes. Estiró las piernas, se acomodó y poco a poco se fue durmiendo. Por fin se encontraba a gusto, estaba en casa.

lunes, 22 de marzo de 2010

Cuentos encadenados 16: La rutina

No podía ir a trabajar, era superior a sus fuerzas. El médico le decía que no tenía nada, que estaba sano como un roble, pero sólo pensar en los expedientes encima de la mesa que no paraban de crecer, en los archivadores renqueantes por los años de uso que amenazaban con caersele encima, en el tipex que cubría de blanco todo su esfuerzo, en los rotuladores fluorescentes que remarcaban sus obligaciones, en los clips y las grapas que lo sujetaban para que no huyera, en la luz pálida que invadía el espacio, en la voz del jefe que ordenaba lo imposible, en el café de maquina que agujereaba el intestino, en el sándwich de media mañana insípido y reseco, le subía la temperatura a más de 38 grados y caía en un hoyo oscuro, profundo, en un pozo del que no podía escapar.
Apagó el despertador. Como todos los lunes, ese ruido repetitivo, monótono y familiar lo había rescatado del sueño periódico, que invariablemente lo atrapaba los domingos por la noche, para arrojarlo a la realidad perenne y tediosa que lo reclamaba. Se levantó y fue al cuarto de baño. Se duchó, se afeitó, planchó la ropa y, ya vestido, desayunó. A las ocho menos cuarto, puntual, como todos los lunes, martes, miercoles, jueves y viernes abandonó la casa.
Le esperaban cinco días programados, metódicos, cinco días que desembocarían en cuarenta y ocho horas breves, ligeras, incapaces del salvarlo de la rutina.

sábado, 20 de marzo de 2010

Cosas de la Globalización

Acabo de leer en el periódico Público, el articulo “Los políticos de izquierda ya no entienden la furia de la gente común” Versión completa de una entrevista con Thomas Frank, periodista y escritor norteamericano, realizada por Amador Fernandez-Savater, en la que analiza el auge de la ultraderecha en EEUU, el auge de los Tea Party, “movimiento de base ultraconservador que utiliza como referencia el“motín del Té” contra los británicos del siglo XVIII... Es un fenómeno surgido en la recesión, que organiza concentraciones (tea parties) en diferentes ciudades para denunciar los rescates de grandes empresas, los impuestos y el tamaño del Gobierno... Hablan de sí mismos como de un levantamiento popular contra “los políticos y los partidos” que se han vuelto “corruptos, sobornables y elitistas”...El comodín de esta baraja es el popular presentador televisivo Glenn Beck, un hombre de la derecha más extremista que utiliza su programa diario para ilustrar sus variadas y asombrosas teorías conspiratorias. Los miembros de las tea parties suelen ser devotos seguidores del programa de Beck y reproducen sus peculiares explicaciones sobre el funcionamiento del mundo. Es un movimiento contra el poder moldeado y pulido por un grupo de personajes conocidos sobre todo por su habilidad para hacer uso del poder.
Mientras leo la entrevista, no puedo evitarlo, me asaltan imágenes de España: Manifestaciones contra el aborto , la Memória Histórica o la ley de matrimonio homosexual. Rebeliones y soflamas del PP por la austeridad en las cuentas públicas, mientras desvían fondos a asuntos privados. Editoriales de medios neoliberales como Intereconomia, Libertad Digital o El Mundo, exigiendo la desregulación total como panacea para los males que ellos provocaron. Personajes mediáticos, como Jimenez Losantos o Pedro J., bruñidores de teorías conspirativas que atraen a los más desfavorecidos para construir sobre ellos un futuro a ritmo de mercado y sálvese quien pueda.
La entrevista habla de Estados Unidos, pero es como si me hablaran de España. Cosas de la globalización.

viernes, 19 de marzo de 2010

Demócratas, pero no tanto

¿Que miedos, que fobias o que intereses se ocultan detrás de la negativa del PSOE a reformar la ley electoral? ¿Consideran legitimo o democrático que un diputado socialista o popular cueste algo menos de 67.000 votos, mientras que uno de izquierda unida salga por unos 500.000?.
Del PP me lo esperaba, pero por mi ingenuidad ya manifestada anteriormente, pensaba que el PSOE tendría mayor honestidad política, un concepto amplio de la democracia y no esta aptitud ruín y cobarde, estrecha e interesada, ese gusto por jugar con ventaja, con las cartas marcadas y la banca de su lado.

La democracia de Rajoy

Rajoy aprovecha su viaje a Colombia para arremeter contra Chavez. Se puede criticar al líder venezolano, por sus exceso verbales, por sus formas o por su pasado golpista,pero todavía no se le pueden achacar los casi 50.000 desaparecidos a manos del ejercito o grupos paramilitares ( 25.000 reconocidos por la Fiscalía General colombiana), lo más de 4 millones de desplazamientos forzosos, las más de 6 millones de hectáreas robadas de forma oficial que han pasado a manos de la oligarquía en los últimos 8 años, las más de 4200 fosas comunes denunciadas, los 7500 presos políticos, los 2649 sindicalistas asesinados..., que si se le pueden achacar al presidente Álvaro Uribe.
No nos equivoquemos, el gobierno colombiano no lucha contra el terrorismo, aunque a las FARC se las pueda tachar de ello. No lucha contra el tráfico de droga, pues esta está controlada en su mayoría por gente cercana al señor Uribe. Lucha contra los campesinos, dueños de tierras anheladas por los latifundistas y las multinacionales por sus riquezas naturales.
Apoyar, como apoya Rajoy, al presidente colombiano es apoyar los secuestros, las desapariciones, las ejecuciones extrajudiciales, el desplazamiento forzado, el expolio de tierras, en definitiva el genocidio.
Si eso es lo que consideran democracia, mejor huyamos de estos demócratas y sus milongas.

miércoles, 17 de marzo de 2010

El método. Relato

(Relato enviado el 14-3-2010 a la sección “Relatos en cadena”, que se emite los jueves a las 10´30 horas en el programa “Hoy por Hoy· de la cadena ser. Al principio era más largo, unas 160 palabras, pero como exigen un máximo de 100, tuve que pulirlo, lo malo es que lo hice sobre el original y no sobre una copia por lo que no podemos comparar para ver si había ganado y perdido con la poda,)

Prisionero de su esfera, atrapado en su papel, oscuro, frió... impenetrable.
Se levanto y se dirigió a la cafetería, llevaba una mañana agotadora, decenas de entrevistas antes de elaborar el informe requerido desde arriba. Era un trabajo desagradable, pero años ejerciéndolo habían generado callo, coraza contra el sentimentalismo. La cuenta de resultados era lo importante y su método nunca fallaba. Veinte entrevistas más y habría terminado, luego un somero repaso y las conclusiones viajarían hacía el despacho del presidente que con su firma avalaría los despidos. Después disfrutaría de un merecido descanso en alguna isla exótica.

Entre Gürtel y la Justicia mejor me quedo en casa

No salgo de mi asombro cuando encuentro nuevos datos sobre lo que rodea a la trama Gürtel, (lo reconozco, soy un poco ingenuo, que voy hacer son restos de un pasado rousoniano). No hablo de la trama propiamente dicha, sino de los peones que se mueven armónicamente para desactivar el caso.
En un principio descubrí al más que amigo del señor Camps, Juan Luis de la Rua presidente del TSJCV, archivando de forma rauda y veloz el asunto de los trajes. Ayer leí que el colegio de abogados de Madrid, que mediante una querella pretende invalidar las escuchas telefónicas ordenadas por Garzón, amparadas por la fiscalía y luego validadas por el juez instructor del TSJM el señor Pedreira, tiene como decano a Antonio Fernandez-Gil compañero de responsabilidades en Repsol de José Ramón Blanco Balín imputado en la trama. Hoy me entero que Emilio Fernandez Castro, uno de los tres jueces que tiene que decidir sobre la anulación de las escuchas telefónicas realizadas en prisión a los imputados de trama Gürtel, rechazó una querella contra el Albondiguilla y el empresario Jose Luis Ulibarri sobre una adjudicación fraudulenta, que dos años más tarde, en un auto del juez Garzón, era considerada una acción más de la red de Correa. ¿Qué veremos mañana? Mejor no pensarlo y dejar que el tiempo nos sorprenda, si a estas alturas algo nos sorprende en relación a este caso.
Al margen de esto no estaría mal un ERE total al sistema judicial y dar entrada a savia nueva, no es que con ello piense que se pueda alcanzar la imparcialidad, todos en mayor o en menor medida estamos contaminados, pero por lo menos habría que intentarlo.

martes, 16 de marzo de 2010

Juego marcado

Es domingo, pongo la televisión, en un telediario veo la cara de Camps, más relajada que hace unos meses, más segura, más sonriente. Rodeado del Rajoy, la Barberá y el Pons, posa ante sus allegados convencido que esa partida de poker llamada Gürtel la va a ganar.
Tan confiado se le ve que quizás tenga razón, demasiados ases en su mano suministrados por ese tahur llamado Trillo, demasiados croupiers amigos que visten la toga cuando es necesario, demasiados figurantes que alrededor de la mesa intentan averiguar e invalidar el juego contrario, demasiadas cartas marcadas, demasiadas risas indecentes, demasiados trajes, demasiados bolsos, demasiado puterío de lujo, demasiados ferraris, yates, eventos, convites y otros saraos. Demasiada cara dura, demasiado cinismo. Don Tancredo toma la palabra, feliz de volver a tierras valencianas, promete que cuando gobierne se acordará de nosotros.
Mejor que nos olvide, que la imagen sea un falso presagio, un mal sueño efecto de una mala digestión... pero no caerá esa breva.

sábado, 13 de marzo de 2010

Cuentos encadenados 15: Un fin de semana extraño

Por suerte era sábado por la tarde y hasta el lunes no tenía que trabajar. Se encontraba sólo y había decidido no ver a nadie. Tenía de todo en casa por lo que descolgó el teléfono, apago el móvil, cerró las ventanas para que no llegara ningún ruido del exterior, desconectó el timbre de la puerta e instaló la nevera y el microondas al lado del sofá. Sobre la mesa descargó decenas de bolsas de patatas, snacks, chetos y demás artilugios comestibles y se sentó cómodamente con el mando a distancia en la mano.
Frente a sus ojos, dominando el salón, la última maravilla de la técnica audiovisual, pantalla ultra fina de 60 pulgadas con ambilight, Full HD y una resolución de 5120 x 2160, clear de 440 Hz y perfect pixel HD engine. Todo ello para conseguir una imagen perfecta y un potente sonido, capaces de transportarlo a los mundos más insospechados.
Pulsó el botón de encendido y abrió la primera bolsa, mientras sus pupilas dilatadas no apartaban la vista de la pantalla, sus manos bien entrenadas abrían bolsas, metían pizzas en el microondas, destapaban botellas de refresco. Su boca con gran agilidad engullía sin pausa cuanto se le acercaba. Las imágenes invadían la habitación y envolvían todo a un ritmo frenético. Su vientre crecía y crecía transformándose en una masa viscosa que reventaba los pantalones y avanzaba por el suelo como una mancha de aceite. Los personajes de turno abandonaban el guión y se unían a la fiesta gastronómica, devoraban el liquido glutinoso a mayor velocidad que este se producía. El microondas echaba chispas de no parar de calentar comida preparada. La basura se acumulaba por el suelo flotando sobre la gelatina, de la que se nutrían fantasmas, asesinos, zombies, monstruos y demás figurantes de películas de terror. Pasaban las horas y su cuerpo preso de una compulsión bulímica se volvía cada vez más amorfo, más pringoso, disolviéndose en ese liquido espeso alimento de la ficción.
Cuando el despertador sonó el lunes a las 6 de la mañana, se despertó sucio, vomitado, con décimas de fiebre por lo que llamó a la oficina y avisó de que por culpa de la gripe no podía ir a trabajar

jueves, 11 de marzo de 2010

Esperando el autobus

Estoy helado, a pesar de este sol radiante tengo frío. Son las 5 de la tarde y aprovecho, mientras espero el autobús, para leer un rato, media hora o más pues el anterior se me ha escapado por metros, por escasos 10 o 15 metros. Me quedan por delante 30 o 40 minutos de espera, cosas del transporte público en una ciudad como Alicante, destinado a ociosos, convalecientes, jubilados, emigrantes, parados y demás gente sin prisas, aquí manda el coche que para algo la industria del automóvil tiene tanta importancia en este país.
El libro que llevo entre manos es “Pisando los talones” de Henning Mankell,. Había oído hablar del inspector Wallander, protagonista de esta novela y de otras del mismo autor. Me recuerda, salvando las distancias, al Inspector Maigret de George Simenon, cercano, algo brusco, pero más escéptico que su colega francés, quizás sea síntoma de estos tiempos. La minuciosidad con que se nos describe la investigación, lo real y cotidiana que nos la presenta, lo cansado del personaje que se ve sobrepasado por los tiempos que corren, son ingredientes que se asocian para ir atrapándote de una forma lenta, pausada, pero implacable. Wallender, en esta novela, está punto de cumplir 50 años, su cuerpo empieza a flaquear y, como muchos al llegar a esa edad, percibe que el mundo ha cambiado las reglas si es que acaso las tenía, se ha hecho más incomprensible, va a una velocidad que descoloca, que desfonda y dan ganas de bajarse en marcha y dejarlo que se estrelle.
Atrapado en esa páginas, llega el autobús y no me entero, menos mal que no era un conductor estresado porque de lo contrario, ¿quien sabe donde estaría en estos momentos?.

miércoles, 10 de marzo de 2010

Carril bici

Son las 12 horas de un día radiante en un invierno de los de antes. Acabo de venir del supermercado. He ido a la compra con una mochila para poder utilizar las muletas, sin ellas el camino es más difícil. Al terminar hemos vuelto, la mochila, las muletas y yo paseando por el carril bici, bueno lo que este ayuntamiento denomina carril bici. Anuncian que en Alicante hay más de cien kilómetros de dicha infraestructura y que en unos meses la red completará la ciudad. Debo de ser algo duro de mollera, o algo cegato, pues yo no los veo por ningún lado.
Como las bicicletas molestan a la circulación del rey del asfalto y para preservar, dicen, la seguridad de los ciclistas, se han dedicado a pintar de rojo en las aceras, se conoce que la integridad de los peatones importa poco, una franja de entre un metro o metro y medio de ancho y la han denominado carril bici. Lo curioso es que pocas bicicletas se ven por ella, (como mucho algún padre con sus hijos paseando sobre dos ruedas los domingos por la mañana), pues, como es lógico, lo ciclistas prefieren el asfalto.
Cualquier día los multan por no circular por la acera y se quedan tan panchos. Cosas del ecologismo mal interpretado

sábado, 6 de marzo de 2010

Apoliticos y otras derechas

Durante mucho tiempo en España reinó una vieja proclama que viene a decir, más o menos, que la división entre izquierda y derecha esta superada, que son viejos esquemas que dividen a los pueblos y a los ciudadanos, que son planteamientos caducos,sectarios y de poco rigor intelectual, que la gente de bien es apolítica y los que se empecinan en esa idea trasnochada o están equivocados o tienen intereses perversos, oscuros, resentidos y malintencionados.
Hoy, que me he levantado algo oscuro, con décimas de resentimiento y aquejado de una mala intención perversa, no paro de darle vueltas a un hecho, quizás no demostrado científicamente, pero si real como la vida misma, que se resume en: ¿Por qué la mayoría de la gente que se define apolítica, acaba votando a la derecha? ¿será casualidad o será que no existe ese terreno puro, más allá del bien y del mal, donde no es necesario tomar partido?.
Esta oscura perversión, que me provoca un resentimento mal intencionado, no me da tregua, tendré que ir al médico, quizás hayan pastillas contra la concepción siniestra de la vida. Viva la derecha

viernes, 5 de marzo de 2010

Cuentos encadenados 14: El viaje

Debía aprovechar cada minuto, ir a lo esencial, no entretenerse en lo superfluo. Esa era la consigna..
Levantarse a las 7 de la mañana, lavarse y desayunar. A la ocho salir a recorrer la ciudad, monumentos, museos , plazas y grandes almacenes. Comer un bocadillo rápido y más monumentos, iglesias y calles peculiares. Cenar algo ligero y a dormir. A día siguiente, vuelta a empezar.
5 días de viaje, 3000 kilómetros, 104 monumentos, 6 museos, 15 plazas, 6 grandes almacenes, 3 conciertos, iglesias, catedrales, castillos... 5000 fotografías. Bocadillos, refrescos, bolsas de patatas, helados, pipas, pasteles y algún que otro café.
Viaje relámpago, precio de escándalo, cultura en dosis masivas, diversión en vena. Nunca más por menos precio. No lo dejes pasar. Y no lo dejó y volvió exhausto, perdido, disperso, confuso. Subió las escaleras, tercer piso, letra H. Abrió la puerta, dejó las maletas en el pasillo, descolgó el teléfono, apagó el móvil y se dejo caer en el sofá. Por suerte era sábado por la tarde y hasta el lunes no tenía que trabajar

martes, 2 de marzo de 2010

La crisis y sus recetas

El sociologo polaco Bauman en una entrevista (Publico 2-3-2010) afirma que "cada vez es más complicado distinguir entre las políticas económicas de la derecha y las de la izquierda. Ser de izquierdas parece significar ahora hacer de un modo más riguroso el trabajo que la derecha dice que hay que hacer. Y, una vez hecho, paliar las nefastas consecuencias sociales de dicho trabajo" y sino que se lo pregunten a los griegos o igual a nosotros dentro de unos años.
Mientras leo la entrevista, en la radio, Nuñez Feijó, alardea de su buena gestión en Galicia, en un año hemos cambiado el rumbo, dice, y caminamos con paso firme, lo que no nos aclara es a donde. Unas horas antes, en la misma emisora, Gerardo Camps alardeaba de que la Comunidad Valenciana será el motor que sacará a España de la crisis, aunque por el momento es, junto con Murcia, la comunidad más castigada, pero eso es pasado, dice el conseller, el futuro es nuestro y sabemos como afrontarlo. Ambos coinciden en la necesidad de que Zapatero deje de marear la perdiz, de ser una rémora y se apunte a sus recetas, que son, de todos es bien sabido, las únicas que crearan riqueza y empleo, y si no miren ustedes los años de gobierno de Aznar, nos remarcan.
Crearon empleo, si, pero de qué tipo. Generaron riqueza, si, pero no para todos y a costa de vender las empresas públicas y recalificar hasta las macetas.
Ahora toca la segunda parte, las reformas estructurales que pondrán a España en orbita: Bajada generalizada de impuestos. Privatización de la educación y la sanidad, pero subvencionada por el estado que para algo el dinero es de todos. Sustitución del sistema público de pensiones por fondos de capitalización en manos de bancos y aseguradoras. Desregularización total del mercado de trabajo. Con mejor o peor prosa, a lo bruto o maquilladas, esas son su recetas mágicas. El colmo es que hasta los socialistas, bueno no todos, las comparten. Lo trágico, es que son las recetas de siempre, las que nos han llevado a la situación que estamos, las que han arruinado paises, las que han generado conflictos, guerras, hambre, desarraigo y caos, pero llevadas a gran escala.
Apago la radio y me refugio en un libro del inspector Maigret para coger aire. Argumentan con tal cinismo, con tal autosuficiencia que quizás acaben convenciéndome.